martes, 16 de junio de 2015

SIMBOLOS DE LA VIDA (1)


SÍMBOLOS DE LA VIDA (1)

“La geometría sagrada permite comprender la unidad de la vida y encontrar el origen común de lo que acaece entre los diversos sucesos entre sí”. Dennis Hebron.

Flor de la vida

Es el nombre genérico moderno que se ha dado a una mítica y mística figura geométrica compuesta por múltiples círculos superpuestos  que muestran un diseño uniforme de modo que se arreglan para formar un patrón tipo flor que conlleva una simetría multiplicante.

Para algunos, cuenta con siete o más círculos del mismo diámetro intersecándose de modo que se superponen con la condición que el centro de cada círculo se encuentra en contacto con la circunferencia que aglutina de los seis círculos más próximos, asociada con la semilla de la vida.

En algunos casos la representación de los círculos circundantes puede parecer que no se encuentren completamente dibujados y por tanto, visualmente la Flor de la Vida aparece compuesta de círculos y arcos-lentes.

Se supone que esta figura está cercana al más excelso símbolo de la geometría sagrada, ya que corresponde a una representación eximia de las formas fundamentales que han sido impresas por cuenta del tiempo y el espacio.

Se cree que en su conformación contiene los bloques básicos de construcción de la vida en el universo y asimismo, representa tanto la fuente de toda vida, como de su total interconectividad.

La flor de la vida contiene toda la información sobre el origen y tránsito de todas las formas de vida que se acomodan en campos de energía alrededor de los cuerpos que se acoplan a la geometría sagrada. Cuando se activan los campos de energía en forma concreta, se crean campos de fuerza energética que se pueden usar para viajar entre dimensiones y cumplir el proceso de ‘ascender’.

El símbolo de la flor de la vida, fue llamado así por que simboliza un árbol que a su vez contiene una flor, la cual a al mismo tiempo contiene una semilla o fruto, que de manera sucesiva contiene al árbol. Igual la alquimia hace uso de los componentes de la flor de la vida como una parte fundamental de su obra.

  
Semilla de la Vida

La ‘Semilla de Vida’ está formada por siete círculos que en la realidad son esferas que disponen de una simetría séxtuple, que conforman un patrón de círculos y de lentes, diseño que actúa como el componente básico de la estructura de la Flor de la Vida.

Simboliza  los siete días de la creación en la que el Creador Judeo-Cristiano[1] donó la vida y cuyo primer paso comienza en un punto que se amplía a un círculo plano donde la formación de la Semilla de la Vida y la Flor de la Vida en armonía, comienzan con el desarrollo de un círculo simple representado en un modelo plano de 2D, el cual, en un siguiente paso gira sobre su eje hasta formar una esfera para así crear un modelo de 3D.
Según algunas creencias religiosas, el primer paso en la realidad es su propia derivación hacia la 3D, pues la construcción de la semilla de la vida, ha sido el resultado de la creación del octaedro por un divino ‘Creador’.

Dice la tradición, que la conciencia creadora existe dentro del punto, pasa al círculo y llega a la esfera, para consolidar la otra única cosa física que existe que es la membrana de la esfera en sí.

Éste primer paso de la evolución, no debe ser confundido con el primer día de la creación, pues se cree que ese primer día, en realidad sólo corresponde a la formación de la Vesica-Piscis o ‘vejiga del pez’ en latín que es el símbolo derivado de la intersección de dos círculos de mismo radio los cuales se intersecan de tal manera, que el centro de cada uno toca el centro de la circunferencia del otro.

De esta forma, consolidada la dualidad, a continuación vino la creación del Trípode de la Vida soporte de la existencia; al siguiente día, fue seguida por una nueva esfera agregada para hacer su estructura auto-soportante y así se agrega una nueva cada día subsiguiente, hasta alcanzar las siete esferas que conforman la constitución de la Semilla de la Vida, esto acaece sucesivamente hasta el sexto día de la creación. El séptimo día, entonces corresponde al día de descanso: ‘Sabbath’ o ‘Shabat’, según lo pregona la cábala.

Narra la historia que a través de la interpretación geométrica, en el siglo XIII, un grupo cabalista francés tuvo éxito, al dividir con cierto orden el alfabeto hebreo, por medio de la Semilla de la Vida. El alfabeto resultante fue notablemente similar al descrito por el sabio religioso Rashi (Rabbi) quien escribió para aquel momento, comentarios al respecto del antiguo testamento.


Huevo de la Vida
A partir de la creación de la Semilla de la Vida, el mismo movimiento del vórtice actuó para crear la siguiente estructura conocida como el ‘Huevo de la Vida’.

Esta estructura, forma la base para permitir el desarrollo de la música, ya que las distancias entre las esferas, resulta idéntica a las distancias entre los tonos y los medios tonos propios de la escala musical.

Su forma también resulta idéntica a la estructura celular que se aprecia en la tercera división embrionaria multicelular, que aparece durante la primera hora de su formación, una vez que la primera célula se divide en dos, luego pasa a cuatro células y luego a ocho.

Si se crean más y más esferas, se acaba construyendo la estructura llamada la Flor de la Vida. Así, el símbolo del Huevo de la Vida, se asemeja a la forma de un embrión multicelular en las primeras horas de la creación.

Por lo tanto, ésta es la misma estructura que se aplica al continuar su desarrollo para crear por ejemplo el cuerpo humano y todos los sistemas de energía, incluso los utilizados para crear la Mer-ka-bah o puerta dimensional, como elemento primordial de la continuación de la vida.

Fruto de la Vida

Es otro símbolo asociado es el llamado esta vez compuesto por trece círculos o sistemas informativos que operan a partir del diseño de la Semilla de la Vida, en donde cada uno explica un aspecto complementario de la realidad que el Fruto de la Vida y conlleva el plano del universo, ya que contiene la base para el diseño de cada átomo, la estructura molecular, para dar forma a la vida, así como todo aspecto válido en la existencia.

Cada una de las trece esferas describe o explica de manera pormenorizada algún aspecto de la realidad, ya que integra todo cuanto se pueda ver, pensar y sentir, por ser considerado la fuente del universo
Estos sistemas son capaces de dar acceso a todo lo que va desde la conformación del cuerpo humano hasta la más compleja e intrincada galaxia. En el primer sistema, por ejemplo, dentro de su estructura es posible crear cualquier expresión molecular o cualquier formación celular viviente que pertenezca al universo.

Conforma pues, la división del embrión, la misma que al desarrollarse, crea el cuerpo humano y todos los sistemas de energía que lo acompañan.

Su estructura constituye la base geométrica que sirve de soporte para la delineación del Cubo de Metatrón, Pues al conectar los trece círculos por medio de líneas se forma el símbolo de dicho cubo, el cual pone en manifiesto la conformación de los sólidos platónicos, ya que en su seno se proyectan las cinco formas tridimensionales a estas figuras asociadas que contienen en sí mismas el germen invisible de toda realidad tangible, pues en su interior existe condensada toda la información del universo.

El centro de cada círculo es considerado un ‘nodo’ y cada nodo está conectado con otro nodo por medio de una línea simple, lo que al final crea un total de setenta y ocho líneas que forman el tipo de cubo denominado de Metatrón que al contener los ‘Sólidos Platónicos’ y éstos en todas sus combinaciones posibles, crean la totalidad de las estructuras existentes en el universo.

El cubo de Metatrón fomenta la creación de las leyes de la perspectiva, por ser la fuente que inspiró el modelo astronómico de Kepler usado por Galileo y perfeccionado por Copérnico para finalmente establecer el marco de la mecánica universal que planteó Newton.

Es posible además asociarlo con el color blanco iridiscente y con los colores oro y bronce, aun cuando  su color es también una manifestación de la oscuridad aterciopelada de la nada.

El Cubo de Metatrón es por tanto, un símbolo derivado del concepto general de la Flor de la Vida, que se utilizó sea como un círculo simple o como un círculo de contención de la creación. Todo para llegar a la unidad donde se tiene que encontrar la integración.

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Fuente: Mi libro: “UN SENDERO A LONTANANZA”.
Registro de Propiedad Intelectual DNDA: 10-427-242
Autor: Daniel García Vanegas.
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ETIQUETAS: Geométrico, geometría sagrada, hologramas, fractales, Yantras, mandalas, laberinto, espiral, Mer.ka-bah, sólidos, perfiles, figuras, poliedros regulares, sistemas, ordenamiento, energía, vibración, entidad, existencia.







[1] Génesis 2:2-3, Éxodo 23:12, 31:16-17, Isaías 56:6-8